Guadalajara conserva un valioso conjunto de casas solariegas levantadas por la nobleza local como símbolo de poder, prestigio y afirmación de sus linajes.
Estas construcciones, repartidas por el casco histórico, formaron parte del paisaje urbano durante siglos y reflejan la importancia social y económica de las familias que las habitaron.
Esta ruta invita a pasear por las calles del centro histórico para descubrir casas nobles y fachadas de antiguos palacios, muchos de ellos transformados hoy en residencias privadas y sedes de instituciones oficiales, que siguen mostrando la riqueza arquitectónica de la ciudad.